Destino 2015

Bienvenidos al 2014. 

Año de cambios, de suerte, de mi número preferido (el 7) y de nuevas historias que contar.

Cuando estaba sentado frente al ordenador de casa, jamás pensé que podía llegar a alguno de vosotros, qué mantendríais mi ilusión intacta con cada actualización de blog, comentario o sonrisa. Me llena de alegría que compartáis algún escrito o me enviéis un mensaje diciéndome: - eso, también lo he sentido yo.

27 años de historia, de amigos, de vivencias, de recuerdos, de colores. Anécdotas e historias que seguiré compartiendo y que ampliaré

Llenemos nuestra vida de propósitos, de palabras bonitas, de escritos, de sentimientos y de poesía, que tanta falta nos hace.

¿Comenzamos el viaje destino 2015?




Yo decido ser feliz ¿y tú?


- Rescatar cinco minutos antes de despertarme
- Encender la radio mientras me ducho y me pongo lo más guapo posible
- Desayunar como un rey
- Dedicar un tiempo a mi futuro (sin desesperarme y teniendo en cuenta que no todo depende de mí esfuerzo y mi constancia)
- Cometer algún exceso en mi alimentación al final de la semana. ¡A nadie le amarga un dulce!
- Dedicar sonrisas desconocidas y estar ahí para todo aquel que me necesite.
- Permitirme equivocarme y no volver al error. Corregirlo desde dentro.
- Escribir, escribir y volver a escribir. Siempre me ha encantado construir, reciclar y compartir viejas historias con todos aquellos que dedican un momento del día a leerme o compartir algún escrito.
-  No somos conscientes de lo que desprendemos, por lo cual, ¡a contagiar a todos de luz! No acostumbrarse a la rutina y hacer planes, disfrutando de mis amigos y familiares.
- Evitar la negatividad y todos aquellos que se acercan o se alejan de ti por un interés. Cuando te descubres a ti mismo, poco puedes añadir. Las personas no cambian, el cambio somos nosotros.
- Crecer y regalar artesanía, regalos hechos con uno mismo y desde el corazón. Una foto, una carta, un recuerdo. ¿Existe mejor regalo que ése?
- Nadie es imprescindible, por lo cual, no busques al amor de tu vida. Regala tu optimismo, tu energia, conoce, enamorate de la vida y todo te será devuelto por triplicado. Todo lo que surje se disfruta mil veces más. Aprende a convivir contigo mismo.

Recuerda ante todo que: Ser feliz no es una actitud ante la vida. Es una necesidad. ¡A regalar felicidad!










Nadie pierde todo por nada


En uno de esos encuentros que sólo oculta el ruido. Dónde dos extraños se miran a los ojos y se pierden. Dónde ya no hay nada que esconder, ni siquiera rencor. Vuelven a buscarse.

Era una mañana obtusa, Jael había perdido el cauce de sus principios y trataba de hallar prosa en sus palabras. Qué importaba ya habiendo perdido todo, ya no había cariño, ni delirio, ya no quedaba nada.

En aquel encuentro, un cruce de miradas y ese frío, mucho frío. Tanto frío que se te clava en la piel y es difícil saber retirarlo a tiempo.

- ¿Tú crees que volveremos a querernos algún día?
- Vernos quizá, querernos... de mentira.

Desmontaron el acuerdo de verdades, desenterraron el hacha de guerra y en los últimos minutos de la vida de Manel, apareció clavada la imagen de Jael, de tanto daño, de engaño, de tristeza y es que, nadie paga todo, pierde más de lo que ofrece.



Él apaga su sonrisa


Le divisa mientras duerme. Callado, despacio, distinto.

Ella cree ver la melodía de su miedo en cada resurgir. Su respiración forzada, sus acordes ciegos, su primer te quiero, y mientras, se le apaga su sonrisa.

Cada noche él aparece, como un último crucero. Festivo y ligero. Dice que todo va bien, que sigue siendo aquel necio que permaneció a su lado, que avive la llama, que la quiere, que lo intenten, pero se le va la vida en cada instante. Quizá sus ojos mienten.

La divisa mientras calla. Etéreo, abstracto y ardiente. Sueña con saciar su sed con mentiras de oficina. Siente con ojos cerrados, a si mismo, a su yo inconsciente, haciéndole el amor con sus manos y no con su mente. Ella apaga su calor con otro engaño.

Así era Airam.

Él cree ver el naufragio de su amor que ha terminado, controlando su osadía con boleros, su rutina con senderos de poesía, y mataba cada noche a aquel poeta,  oscureciéndose en lamentos olvidados.

Esa noche de noviembre, Eva radiaba locura en cada plato, preparaba con especias cada trazo del camino a inventar, despertaba entreabierta su camisa, y su sonrisa. Comenzaba su vida.

- Quiero decirte algo
- ¿No me vas a dar un beso?

- Me voy












El cielo, el mar, la playa y tú


Era el día más feliz de mi vida, y de la tuya. Caminamos descalzos por ese camino hacia el altar, que era nuestro, saboreando la misma felicidad y brindando con el indiscutible devenir de los recuerdos dichosos y eternos. Para él, y para mí.

Fue rumbo a la playa, imantando esferas en el universo, prometiendo volver a ese escenario de gaviotas, olas fronterizas, corazones de canela y algun farolillo que dejamos volar con la promesa de encontrarnos. No dejabas de brillar, y es que brillas de tal forma, que despiertan mis sentidos con sólo sentir tu esencia, a mi lado.Nuestros sueños. Ahora tú, ahora los dos.

Hoy volvimos a encontrarnos con el mar como testigo. A besarnos, a mirarnos, a hallarnos inmersos en la locura de amarnos. Frente a todos, un silencio, y tu esbozo, ese que se hizo recuerdo, y me tiembla hasta tu nombre, y repito... que te quiero. Que quiero ser de ti, hasta que se muera el tiempo.

Era el día más feliz de mi vida, y de la nuestra. Prometimos descalzar el horizonte, desvestir nuestros misterios, saborear el derroche de unos novios comiéndose a besos, y en esa promesa, vuelvo a idealizar tu nombre, con forma de arena en el mar. Para ti no habrá otro día, y para mí será aquel día de eternidad.

Pueden besarse los novios. Suenan campanas de boda. Era el día más feliz de mi vida, y el resto, se convirtió en parte de mi historia. Junto a ti.






Dónde fuimos primavera


Donde fuimos primavera
Entre mares de recuerdo,
cuando el ruido de la noche, sienta el tempo de un allegro
Te recuerdo

Fue tan mío, que aún le siento,
entre trazos de algún canto, marchitando aquel abrazo, que se detuvo en silencio
Aún te quiero

Donde habitaba el olvido
Se marchó, sin yo quererlo.
Tanto tiempo
Que murió mi alma en versos

La golondrina de Bécquer se embaucó en sus ojos verdes
prometió seguir su vuelo, sin esclavizar mi mente
Fuiste demasiado hiriente

Dónde fuimos primavera

Fue tan mío, que in crescendo
Ví como otros labios aman, su viajar cada mañana, hasta ver el cielo abierto.
Siguió dentro

Tan, adentro
que esta noche de soslayo, prometió ser mi aliado
vendiendo besos al tiempo

No recorro aquel terreno desamparado de enero
Ya no vivo, no madrugo, no mendigo por tus ruegos
entre mares de recuerdo coso el manto de tu herida, y desbordo primaveras
que me quitan la alegría

Donde habitaba mi vida
dibujé mi noche en vela, y hoy despierto por si vuelves
dónde fuimos primavera



Adán (Inédito)


Por casualidad, navegando por la red me encontré con la página de dos amigas: "Pescando palabras y redes". Este blog hace una labor muy importante ya que no sólo comparte escritos de compañeros poetas y novelistas que escriben por placer y vocación, sino que forman una red de amigos capaces de compartir vivencias y experiencias.

Hace unos días participé con uno de mis escritos inéditos: Adán el que lo fue todo (y nada). Me apetecía dar un giro a todo lo que había escrito anteriormente, y abordar un tema que me da bastante respeto y empatía por amigos que han vivido una situación bastante parecida. No os puedo (ni debo) adelantar nada, así que os animo a que visitéis el blog, os adentréis en la historia de Estrella y de paso, echéis un vistazo a los escritos tan profesionales y cercanos que hay en el blog.

Con que uno de vosotros se sienta identificado y gaste un poco de su tiempo en leer y compartir una de mis historias, es todo un privilegio seguir escribiendo.

Aquí tenéis el enlace a mi relato: